Graciela María Saralegui Leindekar (Montevideo, 21 de setiembre de 1925 – Punta del Este, 6 de mayo de 1966) fue una narradora y poeta uruguaya.
Publicó a los 16 años su primer libro de poemas, Hilera de tréboles, que contaba con un poema a modo de prólogo de Fernán Silva Valdés e ilustraciones de varios artistas uruguayos, como Guma Zorrilla.
A los 20 años obtuvo, de parte del Ministerio de Instrucción Pública, un premio por su libro Mares vegetales, ilustrado con dibujos de Nerses Ounanian. Dos años más tarde, vuelve a obtener dicho premio, esta vez con su obra Silbidos azules.
En 1953 su publica su libro Sombras sin sueño, con viñetas de Ayax Barnes, con el que ganó el Concurso Hispanoamericano de Poesías, llevado a cabo en Ecuador. A mediados de esa década se establece en Punta del Este, donde fundó el Centro de Artes y Letras. Creó una colección editorial de cuadernos con obras breves de autores uruguayos, fruto de la cual se publicó en 1962, el cuento El cocodrilo de Felisberto Hernández con ilustraciones de Glauco Capozzoli.
En 1965 publicó la novela breve Tocando fondo, un libro “sombrío, pesimista, de un sordo y sarcástico apocalipsis de época” según lo definió Clara Silva.
Colaboró con varios diarios y revistas de Uruguay y dictó conferencias en varias ciudades latinoamericanas, como Montevideo, Quito, Guayaquil y Santiago de Chile.
Falleció en 1966 a causa de un accidente automovilístico. Al morir dejó inédito un libro de cuentos.